a encaminar estrategias territoriales y
comunitarias (Melella, 2025; Hinojosa y
Quispe, 2025; Garcés, 2025). En ese sentido,
desde el movimiento y la complejidad que
(Perales Miranda, 2025, p. 35) refuerza, a
partir del dato, la comprensión de la realidad
como una construcción social dinámica y
compleja, de múltiples ejes, donde quedan
cortos los instrumentos de medición basados
implica
la
movilidad
humana,
los
coordinadores de la publicación trazan, a
partir de los artículos, tres ángulos
relacionados entre sí: la multilocalidad como
estrategia familiar, el ciberterritorio como
en
indicadores
que
precisan
explicar
la
la
homogeneización
para
complejidad del fenómeno social. El libro,
sustentado por diversas evidencias empíricas,
se fortalece con un posicionamiento
epistemológico que parte de la interpretación
de la realidad y otorga insumos para
expansión
de
la
movilidad,
y
los
desplazamientos forzados por la violencia
como una realidad común persistente en
nuestro continente (Antequera, Garcés y
Vivar, 2025).
comprender
la
movilidad
humana
latinoamericana a partir de la convivencia, el
territorio, las afectividades, el cuidado y las
dinámicas que oscilan entre lo individual,
comunal y estatal.
Distintas sean las razones o perspectivas que
aportan a la comprensión de la movilidad
humana en América Latina, lo económico,
social y cultural son tres elementos comunes
que se entrelazan en este proceso. Esa
relación es visible en estudios sobre
movilidad en la Región Andina, por ejemplo,
donde los ayllus milenarios se desplazaban
entre la articulación de los distintos pisos
ecológicos como parte de estrategias
comunitarias consolidadas (De Alarcón,
2012, p. 84; Murra, 1975, p. 59). Así, nos
hallamos con sistemas comunales heredados
de movilidad humana, en los cuales están
presentes las redes de apoyo y cuidado
sostenidas por las familias extendidas que,
desde la época colonial, son mecanismos que
se construyen como un fuerte frente al
sistema capitalista, la pobreza y desigualdad
social.
Por otro lado, en la era de TikTok y otras
plataformas digitales de socialización, se
evidencia en el libro cómo el ciberespacio
también llega a ser un escenario de disputa,
autorrepresentación y defensa identitaria
(Melella, 2025; Hinojosa y Quispe, 2025;
Garcés, 2025). La historia de los pueblos
indígenas y de las áreas rurales generalmente
ha sido escrita con voces, escrituras y
expresiones ajenas a los idiomas nativos.
Hoy, gracias a los entornos digitales, son los
mismos jóvenes y las personas de las
comunidades quienes retratan su propia
cotidianidad y articulan su historia mediante
registros audiovisuales que documentan sus
prácticas identitarias y las trayectorias que
brincan entre los territorios físicos y digitales.
En ese sentido, TikTok se convierte en
bitácora de la cotidianidad y resistencia
identitaria, hilada a estrategias locales,
culturales y económicas.
Un aporte fundamental del libro es el análisis
de la multilocalidad, que constituye un
quiebre respecto a la aplicación de las
estadísticas y las aproximaciones de la
movilidad humana únicamente como una
trayectoria migratoria lineal. La noción de los
multidomicilios y también multihogares
Recorrer el libro Migración, movilidad y
multilocalidad en América Latina implica un
viaje por el territorio latinoamericano, desde
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ciencias Sociales
CON
Año 18, nº 34, junio 2026