Con-Sciencias Sociales, 18(34): 55 - 72, junio 2026  
ISSN 2074-0700 / e-ISSN 2788-8452  
Disputas territoriales e identitarias en Milpa  
Alta: entre las políticas e conservación del  
gorrión serrano y la agricultura comercial1  
Territorial and identity disputes in Milpa Alta:  
between conservation policies or the Sierra  
Madre sparrow and commercial agriculture  
Juana Argueta Palacios (*)  
Angélica Rico-Montoya (**)  
Reseña Bibliográfica:  
(*) Juana Argueta Palacios es de nacionalidad mexicana. Candidata a la Maestría en Cambio  
Climático y Biodiversidad por la Universidad Nacional Rosario Castellanos. MÉXICO.  
Líneas de investigación: Comunicación y Educación Ambiental. ORCID ID:  
(**)Angélica Rico-Montoya es de nacionalidad mexicana. Doctora en Investigación  
Educativa. Docente-Investigadora de la Universidad Nacional Rosario Castellanos. Líneas  
de investigación: Educación ambiental, intercultural y decolonial. Extractivismos,  
movimientos indígenas y defensa del territorio. Estudios decoloniales de infancias,  
Fecha recepción: 15.04. 2026 Fecha revisión: 27.05.2026 Fecha Aceptación: 15. 06.2026  
ARGUETA PALACIOS, Juana; RICO MONTOYA, Angélica (2026). “Disputas  
territoriales e identitarias en Milpa Alta: entre las políticas de conservación del gorrión  
serrano y la agricultura comercial”. Consciencias Sociales, AÑO 18 – N° 34 – junio  
2026. Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, Sede Cochabamba.  
1
Este trabajo es producto de un proyecto de investigación de grado en la Maestría en Cambio Climático y Biodiversidad de la  
Universidad Nacional Rosario Castellanos.  
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ISSN 2074-0700 / e-ISSN 2788-8452  
Resumen:  
sparrow (Xenospiza baileyi), an endangered  
species under Mexican official standard  
Los conflictos socio territoriales en el pueblo  
originario de Milpa Alta, alcaldía semirrural  
de la Ciudad de México han generado  
tensiones entre las políticas de conservación  
ambiental y las actividades agroindustriales,  
afectando los ecosistemas de especies  
NOM-059. While  
certain  
comuneros,  
ejidatarios, and local groups—such as the  
Biological Monitoring Brigade—promote  
nature protection strategies and advocate for  
sustainable agricultural development that  
respects biodiversity, state agricultural  
endémicas  
como  
el  
gorrión  
serrano  
development  
policies  
instead  
drive  
(Xenospiza baileyi), especie en peligro de  
extinción (NOM-059). Mientras algunos  
comuneros, ejidatarios y grupos locales como  
la Brigada de Monitoreo Biológico,  
promueven estrategias para la protección de  
la naturaleza y manifiestan la necesidad de  
que el desarrollo agrícola sea sustentable y  
respetuoso de la biodiversidad, desde el  
Estado las políticas de al fomento al campo  
promueven la agricultura comercial con la  
implementación de monocultivos de avena y  
papa en zonas forestales y suelo de  
conservación (SC), priorizando los intereses  
commercial agriculture through oat and  
potato monocultures within forested areas  
and  
conservation  
land  
(Suelo  
de  
Conservación, SC), prioritizing the economic  
interests of the global market to the detriment  
of biodiversity, traditional agriculture, and  
food sovereignty. Through a qualitative  
approach  
utilizing  
semi-structured  
interviews, biocultural field walks, and a  
documentary review, this study explores the  
anthropogenic  
activities  
that  
threaten  
biodiversity and the ecosystems of endemic  
species. Furthermore, it examines the  
agricultural practices and local initiatives for  
conservation and territorial care that enable  
the socio-political reproduction of the Nahua  
peoples.  
económicos  
del  
mercado  
global  
en  
detrimento de la biodiversidad, la agricultura  
tradicional y la soberanía alimentaria.  
Mediante un enfoque cualitativo con la  
aplicación de entrevistas semiestructuradas,  
recorridos bioculturales y la revisión  
documental en este trabajo se exploran las  
actividades antropogénicas que amenazan la  
biodiversidad y los ecosistemas de especies  
endémicas, así como las prácticas agrícolas e  
iniciativas locales de conservación y cuidado  
del territorio que permiten la reproducción  
político-social de los pueblos nahuas.  
Keywords: Environmental conservation,  
Commercial agriculture, Sierra Madre  
sparrow, Indigenous social reproduction.  
Disputas territoriais e identitárias em Milpa  
Alta: entre as políticas de conservação do  
pardal-das-serras e a agricultura comercial  
Resumo  
Palabras clave: Conservación ambiental,  
Agricultura comercial, Gorrión serrano,  
Reproducción social indígena  
Os conflitos socioterritoriais no povoado  
originário de Milpa Alta, demarcação  
territorial semirrural da Cidade do México,  
têm gerado tensões entre as políticas de  
conservação ambiental e as atividades  
agroindustriais, afetando os ecossistemas de  
espécies endêmicas como o pardal-das-serras  
(Xenospiza baileyi), espécie em perigo de  
extinção (NOM-059). Enquanto alguns  
comuneiros, ejidatários e grupos locais, como  
a Brigada de Monitoramento Biológico,  
promovem estratégias para a proteção da  
Abstract:  
Socio-territorial conflicts in the pueblo  
originario (indigenous town) of Milpa Alta,  
a semi-rural borough of Mexico City, have  
generated tensions between environmental  
conservation policies and agro-industrial  
activities, thereby affecting the ecosystems of  
endemic species such as the Sierra Madre  
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Año 18, nº 34, junio 2026  
natureza e manifestam a necessidade de que  
o desenvolvimento agrícola seja sustentável  
e respeitoso da biodiversidade, por parte do  
Estado as políticas de fomento ao campo  
promovem a agricultura comercial com a  
implementação de monocultivos de aveia e  
batata em zonas florestais e solo de  
conservação (SC), priorizando os interesses  
La importancia ecológica de Milpa Alta  
radica en su alta diversidad biológica, se  
estima la presencia de entre 4,500 y 5,000  
especies de flora y fauna (Sedema, 2016),  
incluyendo especies endémicas como el  
teporingo (Romerolagus diazi), el lince (Lynx  
rufus) y el Gorrión Serrano (Xenospiza  
baileyi), clasificado en peligro de extinción  
econômicos  
detrimento da biodiversidade, da agricultura  
tradicional da soberania alimentar.  
do  
mercado  
global  
em  
(NOM-059-SEMARNAT),  
cuya  
supervivencia está amenazada por la pérdida  
de pastizales, por actividades antropogénicas  
tales como la expansión agrícola, el uso de  
e
Mediante uma abordagem qualitativa com a  
aplicação de entrevistas semiestruturadas,  
percursos bioculturais e revisão documental,  
neste trabalho exploram-se as atividades  
agroquímicos  
y
conflictos  
históricos  
territoriales por el cambio de uso de suelo.  
antropogênicas  
que  
ameaçam  
a
biodiversidade e os ecossistemas de espécies  
endêmicas, bem como as práticas agrícolas e  
iniciativas locais de conservação e cuidado  
do território que permitem a reprodução  
político-social dos povos nahuas.  
Aunque esta alcaldía se caracteriza por su  
riqueza biocultural y ser albergue de especies  
únicas en México, muchas de sus parcelas  
suelen ser alquiladas o integradas a los  
proyectos  
gubernamentales  
para  
la  
producción de monocultivos de avena, papa  
y otros productos comerciales. Motivo por el  
que se han tenido que implementar políticas  
ambientales y la categoría de Suelo de  
Conservación (SC), establecida en la  
legislación de la Ciudad de México para  
detener el deterioro ambiental de la región y  
detener la expansión de la mancha urbana.  
Actualmente el 59% de la superficie de Milpa  
Alta es considerado SC con “el propósito de  
salvaguardar los beneficios que generan los  
ecosistemas conservados que incluyen  
bosques, pastizales, humedales y tierras  
agrícolas SMA/2021” (Gómez-Bonilla, 2022,  
p.110)  
Palavras-chave: Conservação ambiental,  
Agricultura comercial, Pardal-das-serras,  
Reprodução social indígena.  
Introducción  
La hiperurbanización, sobrepoblación e  
industrialización de la Ciudad de México con  
sus cerca de 20 millones de habitantes ha  
generado una fuerte tensión entre el Estado y  
los pueblos originarios ubicados en zonas  
boscosas de la periferia. Los territorios  
semirrurales indígenas además de representar  
el 30% del territorio total, no son sólo  
espacios geográficos sino simbólicos y de  
resistencia en los cuales se lleva a cabo la  
reproducción social y el cambio de los  
pueblos nahuas de Milpa Alta. En estos  
espacios se entretejen actividades culturales,  
políticas, religiosas y organizativas de las  
comunidades, así como tensiones entre las  
zonas de conservación ecológica, las zonas  
destinadas a las actividades productivas de  
autoconsumo y las que responden a las  
demandas del mercado y las exigencias del  
sistema capitalista neoliberal.  
Además del decreto de suelo de  
conservación, las alcaldías de Milpa Alta,  
Xochimilco y Tláhuac conforman desde 1988  
el corredor Biológico Chichinautzin, zona  
considerada un AICA; es decir, un Área de  
Importancia para la Conservación de las  
Aves. Este corredor no sólo es un refugio de  
biodiversidad para las aves, sino que también  
provee servicios ecosistémicos esenciales  
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para la vida de humanos y no humanos, como  
la recarga de acuíferos, la regulación  
climática y la captura de carbono (Sedema,  
2016).  
(Carrasco, 2022, p. 1).  
Históricamente comuneros y ejidatarios han  
enfrentado  
y
rechazado  
obras  
de  
infraestructura como el Arco Sur, proyecto  
vial que pretendía conectar el sur de la  
Ciudad de México con el Estado de México,  
Morelos y Puebla o la instalación de bodegas  
e instalaciones de inteligencia de la Secretaría  
de Marina en suelo de conservación,  
En el presente artículo se analizan los retos  
que enfrentan los actores locales para llevar  
a cabo la conservación de la biodiversidad de  
sus bosques ante el avance de la urbanización  
y agricultura comercial que afectan a las  
especies  
endémicas,  
devastan  
la  
argumentando  
graves  
impactos  
biodiversidad de la zona y transforman las  
prácticas productivas y culturales. A través de  
un enfoque cualitativo transdisciplinario con  
el uso de entrevistas semiestructuradas y  
socioambientales a los ecosistemas de las  
especies endémicas, en detrimento de la  
resiliencia hídrica, la soberanía alimentaria y  
el despojo de sus tierras, y con estas, la  
reproducción social de los pueblos nahuas de  
la ciudad (Ulloa et al, 2014). Las  
movilizaciones indígenas y campesinos  
normalmente se vinculan con el territorio, la  
autodeterminación y el derecho a tener su  
propia visión de desarrollo (Rodríguez,  
2020).  
recorridos  
bioculturales  
organizados  
pobladores y brigadistas, se analizan las  
presiones antrópicas sobre los ecosistemas  
críticos, es decir, aquellos que se encuentran  
en un estado de riesgo extremadamente alto  
de colapso dada su avanzada degradación.  
Además de visibilizar algunas iniciativas  
locales que promueven los actores agrarios  
desde su territorios para la reproducción  
sociocultural de sus pueblos, la preservación  
de los ecosistemas y una gestión territorial  
sustentable ante la expansión de la agricultura  
comercial.  
Despojar a los pueblos originarios de sus  
recursos naturales violenta el derecho a su  
existencia, identidad y cultura, puesto que  
implica algo más que un ordenamiento  
territorial impuesto desde el Estado, “el  
territorio tiene como base el espacio físico, y  
es donde ocurren todas las relaciones que  
están inmersas en el campo del poder. Es  
decir, el territorio es la manifestación del  
poder en el espacio a partir de diversas  
relaciones tanto económicas y políticas como  
sociales y culturales” (Gómez-Bonilla, 2022,  
p.114)  
Acercamiento teórico al territorio, la  
territorialidad y la conservación-  
Los conflictos socioterritoriales en Milpa  
Alta se han centrado en la defensa de los  
pueblos originarios de sus tierras y suelo de  
conservación frente a la expansión urbana,  
políticas gubernamentales, inmobiliarias,  
invasiones y asentamientos ilegales que  
fragmentan el territorio comunal, amenazan  
el medio ambiente y los recursos hídricos, tal  
como ocurre “en las alcaldías de Xochimilco,  
Tláhuac, Cuajimalpa, Milpa Alta, con el  
crecimiento desordenado con asentamientos  
Al lado del crecimiento indiscriminado de la  
mancha urbana, la expropiación de tierras de  
conservación por parte de las inmobiliarias y  
la renta de tierras para la siembra de  
monocultivos  
de papa, avena y demás  
monocultivos, impulsados por trasnacionales  
con el permiso del Estado a través de  
Programas sociales como PROAGRO o  
irregulares,  
en  
áreas  
del  
suelo  
de  
conservación y en zonas de alto riesgo,”.  
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ciencias Sociales  
CON  
Año 18, nº 34, junio 2026  
Sembrando vida, provoca que el área de  
cultivo comercial comience a extenderse al  
Área de Protección de Flora y Fauna,  
provocando la degradación ambiental en las  
denominadas Áreas Naturales Protegidas.  
Los monocultivos a diferencia de la milpa  
tradicional (policultivos), generan la pérdida  
severa de biodiversidad, degradación del  
suelo, agotamiento hídrico y contaminación  
química, que a la larga reduce la variabilidad  
genética, facilitan plagas, rompen ciclos  
cambio en el uso de suelo para actividades  
turísticas, ganaderas, mineras  
agroindustriales” (Barros, 2019, s/n). Aunque  
no existe como tal un megaproyecto  
y
extractivista en Milpa Alta actualmente, uno  
de los principales problemas de los territorios  
semirrurales de la Ciudad de México es el  
llamado extractivismo urbano, modelo donde  
el suelo y el espacio de la ciudad son tratados  
como mercancías para la acumulación de  
capital, provocando el desplazamiento de  
habitantes y el deterioro ambiental, que de  
acuerdo con (Gómez y García, 2025) se ven  
expresados en: “la hiperurbanización(84%),  
mega infraestructura y vías de comunicación  
(82%) y extractivismo hídrico (81%)”, sin  
olvidar la agricultura comercial que también  
responde a este enfoque, puesto que se basa  
en el uso y sobreexplotación de las tierras  
comunales, el agua y la administración de los  
territorios locales en beneficio del mercado  
global (Rico, 2025).  
naturales  
y
aceleran  
la  
erosión,  
comprometiendo la resiliencia del ecosistema  
(Truit-Nakata,  
2019),  
teniendo  
como  
resultado final:  
la creación de “desiertos verdes”, un  
ataque final a la Madre Naturaleza que  
hace que estos cultivos no solo sean  
perjudiciales para el medio ambiente,  
sino también una amenaza a largo plazo  
para la agricultura en sí… el hecho de  
cultivar solo uno o dos tipos de plantas  
sobre vastas extensiones de tierra crea  
una espiral destructivo que agota los  
nutrientes del suelo, dejándolo débil e  
incapaz de soportar el crecimiento  
saludable de las plantas sin agregar  
cantidades cada vez mayores de  
fertilizantes sintéticos (Truit-Nakata,  
2019, p.3)  
En este sentido, Gudynas (2012) hace una  
clara  
diferenciación  
entre  
extracción,  
extractivismo y extrahección, siendo esta  
última, el proceso extractivista que “arranca  
los recursos naturales (a sus dueños  
originarios) imponiéndose con violencia  
(política o física), quebrando el marco de  
derechos y violando los derechos humanos y  
de la naturaleza” (Grosfoguel, 2016, p. 126).  
El territorio se vuelve así en una mercancía  
Luego entonces la crisis ambiental que en  
apariencia sólo afecta los hábitats de las  
especies endémicas como el Gorrión Serrano,  
contribuyen también a debilitar la soberanía  
alimentaria generando una crisis civilizatoria,  
es decir, “una crisis de los modos de  
comprensión, de cognición y de producción  
de conocimientos que a través de su  
hegemonía dominante han construido un  
mundo insustentable” (Leff, 2014, p.7).  
de  
intercambio,  
armonizada  
con  
el  
capitalismo global, tal como lo ha analizado  
Leff (2005) “la naturaleza es cosificada,  
desnaturalizada de su complejidad ecológica  
y convertida en materia prima de un proceso  
económico; los recursos naturales se vuelven  
simples objetos para la explotación del  
capital” (p. 264).  
A pesar de que México sigue siendo uno de  
los principales países megadiversos del  
de sus ecosistemas naturales debido al  
A diferencia del pensamiento occidental, para  
los pueblos originarios su territorio tiene un  
valor simbólico y cultural, puesto que es  
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entendido como una herencia común: la tierra  
de los padres y antepasados. “El territorio es  
un espacio físico tatuado históricamente por  
el hombre, es el resultado de la apropiación  
y valorización del espacio, simbólica y/o  
instrumentalmente por los grupos humanos”  
(Giménez, 1998, p 3).  
sustraer de las dimensiones del poder y la  
lucha (Rodríguez, 2020). Frente a la  
urbanización y la privatización de tierras  
comunales, el territorio se expresa como  
construcción sociocultural que representa una  
forma de poder y conflicto puesto que se  
conquista política, económica, social y  
simbólicamente, generando disputas, luchas  
comunitarias para defenderlo y configurarlo  
ante el sistema de corte neoliberal que se  
apropia y expropia transformando los  
territorios comunitarios.  
El giro ecoterritorial y bicultural espesado en  
las movilizaciones indígenas y campesinas  
conlleva en sí la idea de buen vivir, la  
comunalidad y la noción de bienes comunes  
en lugar de recursos naturales. Lo anterior,  
implica el surgimiento de diversos procesos  
organizativos y de lucha para hacer frente a  
los proyectos neo-extractivistas desde los  
espacios locales (Gómez-Bonilla, 2022). Tal  
es el caso de Milpa Alta, alcaldía donde  
puede observarse la pervivencia de dos tipos  
de desarrollo y de uso de suelo: el urbano  
Antecedentes históricos y retos para la  
conservación del territorio y del gorrión  
serrano  
Todo  
pueblo  
originario  
desde  
su  
asentamiento “constituye su espacio, traza  
unos límites, constituye un territorio -se  
territorializa-, y define una forma de ser y  
estar en éste -territorialidad-” (Porto-  
Gonçalves, 2022, p.6). Para entender la  
complejidad de las alcaldías indígenas de la  
ciudad de México, como Milpa Alta, se tiene  
que recurrir a su uso de suelo, en esta alcaldía  
semirrural pervive al lado de espacio urbano,  
el suelo de conservación (SC) y la tierra  
ejidal para la agricultura. Así mismo,  
coexisten la cultura tradicional-rural y la  
global-urbana que tiene su origen mucho  
antes de la llegada de los Españoles, en 1240,  
“cuando un grupo de chichimecas y mexicas  
se asentaron en lo que se conoce como la  
sierra del Ajusco-Chichinautzin, las riberas  
de los lagos de Chalco y Xochimilco, motivo  
por el que los habitantes del pueblo nahua de  
Milpa Alta construyen transforman los  
territorios en términos simbólicos” (Loza,  
2014, p. 12), además de edificar sus casas y  
cultivos en chinampas sobre los lagos,  
organizaron su vida en torno a las asambleas,  
prácticas culturales religiosas y productivas,  
cuya base es la colectividad.  
extractivista  
comunitario.  
y
el  
rural/semirrural  
Como espacio, el territorio es paisaje,  
belleza estética, símbolos y mitos que  
conllevan  
a
la  
construcción  
de  
identidades, a través de elementos de  
apropiación, sentido de pertenencia y  
lealtad de los actores a su territorio: una  
identidad  
socio-territorial  
que  
es  
marcada desde el espacio familiar y  
comunitario (Rico-Montoya, 2025).  
Se puede decir que el territorio corresponde,  
en primera instancia a las necesidades  
económicas, sociales y políticas de cada  
sociedad, sin embargo, también “es el más  
grande objeto de apropiación simbólica y  
soporte de identidades individuales o  
colectivas. Constituye, en última instancia, el  
envoltorio material de las relaciones de  
poder” (Giménez, 1998, p. 13).  
El territorio tiene una relación directa con lo  
social, lo simbólico y lo cultural, es en parte  
producto y productor de cultura incrustado en  
prácticas sociales, por ende, no se puede  
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ciencias Sociales  
CON  
Año 18, nº 34, junio 2026  
Actualmente la Alcaldía está integrada por 12  
pueblos, de los cuales 9 conforman una  
Confederación o núcleo agrario, figura que  
en el artículo 27 de la Constitución Mexicana  
los reconoce como copropietarios de las  
tierras comunales de Milpa Alta (Martínez,  
2017). De acuerdo con datos del Gobierno la  
Alcaldía de Milpa Alta tiene una extensión  
territorial de 288.13 km2, “históricamente su  
principal cultivo en la zona es el nopal con  
un 90% de la producción nacional” (Loza  
Jurado, 2014, p. 22), el amaranto y el  
maguey. Sin embargo, como ya se explicó, en  
los últimos años, se han incrementado las  
actividades agrícolas de índole comercial,  
con monocultivos auspiciados por el Estado  
a través del PROAGRO, “programa que entre  
2015 y 2016 se fortaleció en la Alcaldía  
destacando la avena para forrajes, papa,  
verduras y frutas no propias de la región”  
(Gobierno, 2022, p. 35).  
federal México-Cuernavaca (Avesmx, 2015),  
cuyo “uso de suelo es destinado para la  
agricultura y es clasificado también como  
una amenaza, debido a los incendios  
forestales” (Arizmendi-Arriaga, 1999, p.  
171). En esta AICA se albergan 133 especies  
de aves que, de acuerdo con la descripción de  
Arizmendi-Arriaga (1999), contiene el 100%  
de la población conocida de Gorrión Serrano.  
(Conabio, 2004)  
El AICA del Sur del Valle de México es  
considerado un sistema ecológico altamente  
diverso, puesto que en el habitan más de 275  
especies de aves, por último, está el AICA  
“Sierra de Taxco-Nevado de Toluca”,  
considerado una zona de alto endemismo con  
cerca de 380 especies de aves (Avesmx,  
2015). Sólo en las regiones de la Sierra  
Madre Occidental (Durango) y el Eje  
Neovolcánico (Ciudad de México, Morelos y  
Estado de México), se encuentran el Gorrión  
Serrano, especie que según la clasificación de  
Avesmx (2015), está en grado 20 de mayor  
vulnerabilidad, por lo que está incluido en la  
NOM 59 y en la Lista Roja UICN, clasificada  
como: en peligro.  
Siendo el más representativo de este sistema  
de monocultivo, el de avena (avena sativa);  
el cual “se siembra primordialmente en las  
extensas zonas planas de suelos profundos  
que existen entre los volcanes…y el uso que  
se le da al producto es forrajero” (Paniagua,  
1996, p. 125). Dicho monocultivo se esparce  
peligrosamente en el Suelo de conservación,  
y en especial, las Áreas Importantes para la  
Conservación de las Aves (AICAS),  
identificadas al sur de la ciudad de México,  
erosionando los bosques (Conabio, 2004).  
A nivel biocultural, la presencia del gorrión  
serrano, su vuelo y canto matutino ha sido  
muestra de un ecosistema fuerte en Milpa  
Alta, su permanencia recuerda a los  
habitantes la tierra heredada por los  
antepasados. Desde tiempos inmemoriales  
para los milpalteños esta especie ha sido parte  
de los bosques abiertos de pino-encino y  
campos de cultivo en el sur de la ciudad. Para  
los especialistas, los Xenospiza bailey,  
En 1996, la Conabio identificó 3 AICAS con  
presencia de diferentes especies endémicas  
como el Gorrión Serrano (Xenospiza  
2
bailey) : la AICA de La Cima que se sitúa  
cerca del punto más alto de la carretera  
2
La especie Xenospiza bailey, (Gorrión Serrano), es  
endémico de la zona de Milpa Alta, de acuerdo con Oliveras  
de Ita (2011), se ubica taxonómicamente en un género  
monotípico de la familia Embirizadae, la cual a su vez  
pertenece a la orden Passeriforms (A.O.U 1998). Es una de  
las 72 especies de aves catalogadas como en Peligro de  
Extinción en México. (Conabio, 2004).  
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nombre científico del gorrión serrano,  
además de ser una especie endémica de la  
región es considerado bioindicador de  
calidad ambiental, es decir, que si ellos  
dejaran de existir sería porque la zona donde  
viven sufrió impactos ambientales tan  
nocivos que terminarían afectando también a  
los humanos.  
como el Quetzal, el Águila real o el Cóndor  
de California. Desafortunadamente estos  
Programas de Conservación, parece que sólo  
están enfocadas a especies carismáticas,  
como el Jaguar, el Ajolote, la Vaquita marina,  
el Lobo mexicano o la Tortuga caguama,  
cuya imagen es utilizada en campañas  
publicitarias  
o
en la generación de  
actividades y proyectos lucrativos para  
empresas y trasnacionales.  
Al incluir en su dieta frutos, los gorriones son  
polinizadores y dispersores naturales de  
semillas, por lo que ayudan a la revegetación,  
así mismo, como consumidores voraces de  
semillas de hierba mala, son capaces de  
acabar con plagas de insectos y proporcionar  
servicios ecológicos gratuitos, contribuyendo  
a lograr una estabilidad en la cantidad de  
insectos o plagas en las granjas, en los  
bosques y en los cultivos (CCA, 1999).  
En la encuesta nacional sobre conservación  
de aves indicaron que al menos 122 especies  
de aves consideradas en algún nivel de riesgo  
no están siendo estudiadas. Tal como ocurre  
con el Gorrión Serrano (Xenospiza baileyi),  
que al no ser considerado “carismático”, no  
cuenta con una partida propia para su  
conservación, a pesar de que se encuentra en  
un ecosistema crítico y en disputa territorial.  
Aunque estos beneficios no representan  
ningún valor para el mercado global, los  
Estrategias metodológicas para acercarse  
a Milpa Alta y los actores sociales  
servicios  
ecosistémicos  
son  
aportes  
indiscutibles de la naturaleza para la vida,  
tales como el agua, el oxígeno, alimentos,  
medicinas, materias primas y esparcimiento,  
estos servicios ambientales mejoran la salud,  
la economía y la calidad de vida de los  
pobladores que coexisten con el ecosistema,  
tal es su importancia que gobiernos de  
Estados Unidos, Canadá y México, han  
Para la realización de esta investigación de  
carácter exploratorio, se hizo una revisión  
documental y en situ, por más de un año,  
sobre las estrategias locales de los habitantes  
para la conservación de los ecosistemas  
críticos, centrando la atención en los  
pastizales, hábitat del Gorrión Serrano, con  
herramientas  
etnográficas  
como  
la  
fortalecido las AICAS,  
a través de “la  
observación participante en  
algunas  
creación de una red regional para la  
conservación de la avifauna” (CCA, 1999,  
p.139).  
asambleas y los recorridos de avistamientos  
de aves organizados por la Brigada de  
Monitoreo Biológico, además de las  
entrevistas semiestructuradas a ejidatarios,  
comuneros e integrantes de dicha Brigada,  
que cabe señalar, también son originarios de  
Milpa Alta siendo hijos y/o nietos de  
ejidatarios, a fin de conocer sus puntos de  
vista en torno a las prácticas tradicionales y  
la agricultura comercial, el territorio y la  
territorialidad, así como la Biodiversidad de  
Milpa Alta y las prácticas de cuidado.  
Sin embargo, aunque el Gorrión Serrano  
(Xenospiza baileyi) está en peligro de  
extinción y es una especie endémica de la  
región, no se encuentra inserto en ningún  
programa de conservación, aun cuando la  
CONANP del Gobierno Federal tiene  
programas para estos fines, tales como el  
Programa de Acción para la Conservación de  
las Especies (PACE), que protege especies  
62  
ciencias Sociales  
CON  
Año 18, nº 34, junio 2026  
Las principales categorías de análisis  
consideradas en este estudio fueron: 1. La  
expansión de la agricultura comercial, así  
como sus causas, riesgos e impactos sociales  
y su territorialidad, es decir, su ser, estar y  
habitar el territorio-(Porto-Gonçalves, 2022),  
para algunos colectivos, organizaciones  
sociales, familias de comuneros y ejidatarios,  
el bosque y la naturaleza son parte  
y
ambientales,  
2.  
Los  
programas  
gubernamentales de apoyo al campo como  
los monocultivos y su relación con las  
políticas neoliberales y con el mercado  
global. 3. La importancia de las prácticas,  
iniciativas locales y proyectos de educación  
ambiental de los ejidatarios, comuneros e  
integrantes de la Brigada de Monitoreo  
Biológico de Milpa Alta.  
fundamental  
de  
su  
existencia  
y
emancipación, elementos que les permiten  
construir su autonomía y reproducción social  
como pueblo, puesto que parten de una  
noción biocultural del territorio: política,  
económica, social, simbólica y ambiental  
(Fernandes, 2005). Este posicionamiento  
ideológico  
se  
enfrenta  
a
prácticas  
extractivistas y de cosificación de la  
naturaleza por lo que están en conflicto  
constante con otros actores tales como el  
Estado, las inmobiliarias, avecindados y otros  
comuneros, con quienes no comparte la  
misma visión y ni intereses, motivo por el  
que tienen que construir “territorios a partir  
de la modificación de los existentes creados  
por otros actores. Es decir, dichos  
movimientos sociales locales efectúan una  
serie de procesos de desterritorialización y  
reterritorialización” (Gómez Bonilla, 2022,  
p.115).  
La investigación in situ se realizó en el  
periodo de marzo del 2023 al 2025 a través  
de tres recorridos bioculturales efectuados a  
la zona donde habita la especie, los cuales  
fueron organizados por los y las especialistas  
locales de la Brigada de Monitoreo Biológico  
(BMBMA) y sistematizados en 15 videos y  
24 fotografías.  
Prácticas agrícolas e iniciativas locales de  
conservación y cuidado del territorio  
En Milpa Alta, al igual que en otros pueblos  
originarios, todavía existe una relación  
simbólica y ética con su territorio y recursos  
naturales, la mayor parte de la tierra es de  
propiedad comunal, la cual representa la zona  
boscosa más grande e importante de la  
Ciudad de México, siendo un soporte  
ecológico para la metrópoli. El bosque es  
parte de los recursos comunes que posee  
Milpa Alta, el cual influye en la cultura,  
identidad y territorialidad de los pueblos que  
lo conforman (Gómez-Bonilla, 2022), que tal  
como explica Leff (2005) representa un  
espacio “donde se precipitan tiempos  
diferenciados y se articulan identidades  
culturales y potencialidades ecológicas”  
(p.270).  
En este apartado abordaremos diferentes  
posturas e iniciativas locales que están  
presentes en Milpa Alta habitando el  
territorio y territorializándolo. Por un lado,  
están los grupos conservacionistas de la  
fauna, los ejidatarios y comuneros que viven  
de las siembras del nopal, amaranto frijol,  
maíz y otros cultivos que se comercializan en  
pequeñas cantidades en los mercados locales,  
estos agricultores intentan mantener las  
prácticas tradicionales de policultivos sin el  
uso de agroquímico, prácticas ancestrales que  
les permiten cuidar la biodiversidad de la  
naturaleza favoreciendo las políticas de  
conservación.  
Hay familias de comuneros y ejidatarios que  
no sólo siguen cultivando su milpa, sino que  
Sin embargo, en Milpa Alta, se pueden  
encontrar distintas miradas hacia su territorio  
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resisten al mercado global integrándose a  
programas de Fomento a las Actividades  
joven, éramos muy trabajadores y no le  
teníamos miedo al campo, ahora nuestros  
hijos desprecian ser agricultores, se emplean  
como choferes o tractoristas de los paperos  
(empresas de monocultivo de papa) que aquí  
vinieron a dar, a hacer su negocio, porque la  
papa se da muy bien, pero erosiona muy  
rápido la tierra” (La Jornada, 2022, s/n)  
Rurales,  
Agropecuarias  
y
de  
Comercialización de la Ciudad de México,  
como el Programa Altépetl Bienestar, “esta  
iniciativa no sólo apoya a la producción  
agrícola, agropecuaria y agroalimentaria, sino  
el rescate y preservación de la zona forestal.  
(Sedema, 2025, s/n).  
Tal como ocurre en otros pueblos originarios  
de México, muchos niños y jóvenes del  
campo abandonan su tierra y deciden migrar  
a las ciudades o a Estados Unidos buscando  
mejores condiciones de vida, motivo por el  
que se habla de un envejecimiento del campo,  
cada vez son menos los interesados en la  
agricultura y la vida comunitaria. A pesar de  
los intentos por reconocer a la nación  
pluriétnica y pluricultural, en el modelo  
educativo de corte occidental, que sustenta la  
educación básica en México, se sigue  
discriminando y estigmatizando la cultura  
indígena, la agricultura y las prácticas  
ancestrales, sobre todo en las comunidades  
semi rurales y urbanas. Cada vez son más los  
niños y jóvenes que renuncian a su lengua, su  
territorio y las prácticas agrícolas ancestrales,  
fracturando la cosmovisión simbólica  
hombre-naturaleza defendida por los pueblos  
originarios y su defensa del territorio que les  
ha sido heredada (Rico, 2018).  
La identidad y racionalidad indígena basada  
en la relación hombre-naturaleza, la toma de  
decisiones por consenso, la reciprocidad, las  
prácticas culturales tradicionales y de  
reproducción  
social  
en  
familias  
de  
comuneros y ejidatarios son reforzadas través  
de la asamblea, las faenas de reforestación, el  
tequio, y la organización comunitaria,  
situación que ha permitido contener en cierta  
medida la mancha urbana y el avance del  
capitalismo en su territorio y las políticas  
desarrollistas que cosifican la tierra.  
Sin embargo, hay otros posicionamientos que  
encuentran fuerza en el pensamiento  
desarrollista federal y la necesidad de  
vivienda de los hijos de los comuneros y  
familias de migrantes que llegan de otros  
estados buscando un lugar para vivir,  
invadiendo las tierras de cultivo y el suelo de  
conservación (SC). Otros invasores son los  
partidos políticos e inmobiliarias que ofrecen  
proyectos residenciales gentrificando la  
alcaldía. Sin olvidar a los ejidatarios que  
rentan grandes extensiones de tierra a las  
empresas o se inscriben a los proyectos de  
gobierno que ofrecen mensualmente una  
cantidad de dinero, a cambio de semillas y  
agroquímicos para sembrar y comercializar  
monocultivos.  
Sin embargo, aunque hay muchos jóvenes  
indígenas que no quieren sembrar la tierra y  
buscan otras formas de sobrevivir, no todas  
van encaminadas a insertarse en el mercado  
global y olvidarse de su territorio. Muchas  
generaciones de profesionistas rurales e  
indígenas se han preparado en las  
universidades y se han organizado en  
colectivos  
para  
realizar  
acciones  
Dichas prácticas neoliberales sociales y de  
cultivo no sólo transforman la cultura local  
en la región sino las actividades productivas  
afectando la biodiversidad y las tradiciones,  
como lo describe Rafael “cuando estaba  
agropecuarias de conservación, restauración  
y manejo del bosque, así como acciones de  
aprovechamiento y divulgación de los  
servicios ambientales. Las acciones de  
64  
ciencias Sociales  
CON  
Año 18, nº 34, junio 2026  
conservación  
y
restauración  
locales  
Milpa Alta, para invitar a las familias  
campesinas a reivindicar la agricultura  
tradicional, la milpa tradicional y demás  
policultivos en beneficio de la biodiversidad,  
la fauna endémica y la soberanía alimentaria.  
normalmente se realizan por medio de  
brigadas comunitarias y familiares en las  
participan hombres, mujeres y niños de  
acuerdo con las estaciones del año:  
En la temporada de lluvias se enfocan en  
el mantenimiento de los viveros, en el  
trasplante y cuidado de plántulas como  
parte de la reforestación, así como la  
realización de podas y deshierbes.  
Adicionalmente, en la temporada seca,  
ejecutan acciones para la prevención y el  
control de incendios, lo cual incluye la  
remoción de materia vegetal para evitar  
que sirva de combustible en caso de  
incendio, también realizan quemas  
De esta forma la Brigada y sus aliados  
comunitarios han generado un movimiento  
local que no sólo busca enfrentar a las  
trasnacionales y políticas neoliberales de  
fomento al campo, sino los daños que la  
agroindustria  
ha  
ocasionado  
en  
los  
ecosistemas de Milpa Alta, tales como “la  
degradación ambiental que se manifiesta  
como un síntoma de la crisis de civilización,  
marcada por el modelo de modernidad regido  
bajo el predominio del desarrollo y la  
tecnología por encima de la naturaleza” (Leff,  
2019, p.152). Dicho colectivo se apropia,  
habita y cuida el territorio, puesto que como  
ellos mismos lo afirman se consideran parte  
de éste, “vivimos aquí, queremos conservar  
especies endémicas como el Gorrión serrano,  
así como generar prácticas productivas  
sustentables que fortalezcan la biodiversidad  
de la región. Con dichas acciones  
comunitarias queremos fortalecer nuestro  
orgullo agroecológico por sus complejos  
sistemas agrícolas y variedad de semillas”  
(Martínez Allier, 2009, p. 27)  
controladas  
y
construyen brechas  
cortafuegos. Para la conservación del  
bosque, las brigadas también realizan  
otras  
tareas  
como  
el  
monitoreo  
biológico, la vigilancia o el combate a  
los incendios (Gómez Bonilla, 2022,  
p.125)  
Por su parte, el monitoreo biológico tiene la  
finalidad de identificar cuál es el estado de la  
biodiversidad de los bosques y las especies  
de la región. Los integrantes de la Brigada de  
Monitoreo Biológico de Milpa Alta han  
participado en el estudio y monitoreo  
poblacional del Gorrión Serrano desde el  
2008 (Berlanga, 2009). La persistencia de la  
Brigada en el trabajo territorial ha generado  
un auténtico movimiento local incidiendo en  
la percepción de los habitantes, así como en  
las políticas ambientalistas, políticas y  
productivas de su región.  
Para fortalecer el orgullo y cuidado del  
territorio y de los que habita en éste, la  
Brigada apuesta por la educación ambiental  
y fomentar el conocimiento en torno al  
cuidado de la naturaleza y las especies  
endémicas, principalmente entre los niños y  
jóvenes de los pueblos originarios. Desde  
hace 10 años, realizan restauración de los  
pastizales naturales para la conservación del  
hábitat del Gorrión Serrano, recorridos  
bioculturales y avistamiento de aves:  
Además de sensibilizar a la población y a los  
visitantes con campañas educativas y de  
teatro, los integrantes de la Brigada ofrecen  
pláticas especializadas y avistamiento de  
aves. Con estas campañas de educación  
ambiental se ha buscado visibilizar la  
degradación  
socioambiental  
que  
los  
En el campo les enseñamos a los niños  
caminar y observar, ver huellas e  
monocultivos y la agroindustria generan en  
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identificarlas, qué especie pasó, qué está  
haciendo, cómo se movió, por qué está  
ahí, qué vegetación está, conocer un  
poco de todo del lugar. Llevamos equipo  
especializado como cámaras trampa o  
binoculares. Les enseñamos a instalar las  
cámaras trampa y que ellos observen  
cómo se ven las especies dentro de la  
cámara, que vean el tamaño y color de la  
especie que quieren monitorear… y  
principalmente con las aves, les  
enseñamos a aprender a escuchar  
(Gabriel Martínez de la BMBMA,  
entrevista Argueta, agosto 2024)  
Entre los pueblos comuneros de Milpa  
Alta y San Salvador Cuauhtenco existe  
un conflicto ancestral por límites  
agrarios, situación que facilita la  
explotación no regulada de tierras  
forestales. A diferencia de los ejidatarios,  
los comuneros tienen sus terrenos  
parcelados, lo que ha originado la idea  
de derechos en la zona común, a  
diferencia de lo que ocurre en los demás  
pueblos originarios de Milpa Alta,  
quienes ven el territorio como un bien  
común que les compete a todos,  
roturando las zonas en: forestales, de  
transición entre zacatonal y la zona de  
pino (Carlos López, Contraviento A.C.,  
entrevista Argueta, agosto 2024).  
Aunque hay familias que buscan resignificar  
las actividades agrícolas tradicionales y  
fomentar la agroecología, hay muchos  
productores que están inscritos en proyectos  
de monocultivos, auspiciados por el Estado.  
Muchos programas agropecuarios fomentan  
la agricultura comercial, el despojo y la  
colonización de la naturaleza, conformando  
un sistema de dominación que se articula en  
torno a la privatización de los espacios  
comunes, los proyectos extractivistas y el  
desplazamiento de la cultura, un modelo de  
vida que es diseñado de acuerdo con los  
intereses del capitalismo depredador (Rico,  
2025).  
Además de los embates de la agroindustria en  
forma de monocultivos, la representación  
general de bienes comunales, principalmente  
el Área Comunitaria de Conservación  
Ecológica, se ha visto debilitada en su gestión  
ambiental, a decir de Juan Carlos desde la  
muerte del representante comunal Julián  
Flores en 2018, no ha habido quien lo  
sustituya “ya sea por falta de interés o porque  
el campo es sostenido principalmente por los  
adultos mayores, arraigados a su territorio”  
(Carlos López, Contraviento A.C., entrevista  
Argueta, agosto 2024).  
A más de 40 años de la aplicación del modelo  
de agricultura de monocultivos en países en  
vías de desarrollo no sólo no ha resuelto el  
problema de pobreza y hambre, sino que ha  
generado una crisis ambiental y social  
(Gomero, 2001). La agricultura industrial  
sigue siendo defendida por el mercado global  
y las políticas neoliberales-extractivistas,  
aunque sólo produce 20 por ciento en  
alimentos, ocupa el 80 por ciento de la tierra  
arable de la región (Barros, 2019). De  
acuerdo con Juan Carlos López, de la  
organización local de Contraviento AC, estas  
prácticas agrícolas comerciales se fortalecen  
gracias a los conflictos territoriales y la falta  
de límites agrarios en el uso de suelo.  
El Área Comunitaria de Conservación  
Ecológica en 2018 comprendía cerca de  
cinco mil hectáreas en la zona forestal, de un  
lado estaba el lado el paraje denominado  
Llano de Morales y del otro, la Comalera,  
este espacio se convirtió en una la zona de  
conflicto con San Salvador Cuauhtenco,  
debido a la roturación y el cambio de uso de  
suelo que permitió el cultivo de los  
monocultivos de avena, tal como explica  
Gabriel Martínez de Contraviento A.C  
Con el tiempo más bien empezamos a  
notar mucho el desplazamiento de las  
especies, justo el gorrión y el zacatuche  
habitando arriba de 3 mil metros sobre  
66  
ciencias Sociales  
CON  
Año 18, nº 34, junio 2026  
el nivel del mar. Empezamos a encontrar  
especies abajo de los 2 mil 900, cerca de  
San Lorenzo y en otros pueblos, que  
justo veíamos mucho el tema de la  
entrada de avena, un poco más al norte  
colindando entre San Pablo y San  
Lorenzo (Juan Carlos López de  
Contraviento, entrevista Argueta, agosto  
2024).  
uso de agroquímicos en los monocultivos de  
avena, la falta de interés de los miembros  
jóvenes de su familia por las tareas del campo  
y el nulo apoyo gubernamental para  
subsidiar, incentivar  
a
los pequeños  
productores o mejorar los precios de los  
productos del campo, ha obligado a muchas  
personas como el Sr. Armando a integrar su  
terreno al Mercado global y a las prácticas  
nocivas de la agricultura comercial.  
Ante la necesidad y el bajo costo para los  
productos del campo, muchos ejidatarios de  
San Salvador Cuauhtenco, como el sr.  
Armando Damián Estriol, ha tenido que  
rentar 25 hectáreas de su terreno, para el  
monocultivo de avena, cuya producción es de  
aproximadamente 200 pacas anuales que se  
venden en los mercados de Xochimilco,  
Topilejo y el mercado de Padres. “Aunque es  
una producción pequeña, que no puede  
competir con las grandes empresas, es mejor  
que no tener nada, además trabajo solo, los  
jóvenes ya no quieren trabajar el campo, por  
eso tengo que utilizar agroquímico, es más  
práctico” (Entrevista a, Argueta, agosto  
2024).  
El sector agroindustrial de monocultivos basa  
su producción en razones comerciales, no en  
las necesidades reales de las personas, las  
consecuencias palpables además de la  
erosión del suelo, es la pérdida de plantas e  
insectos polinizadores y la contaminación de  
los mantos acuíferos. A diferencia de lo que  
ocurre con los policultivos, ejemplo la milpa,  
práctica agrícola desarrollada ancestralmente  
por los nahuas de la región, la cual permite  
mayor biodiversidad y aprovechamiento de  
los suelos, generando mayor rendimiento sin  
la utilización de fertilizantes químicos  
(Barros, 2019)  
Cuando se le cuestionó en torno a la  
disminución de especies ante el crecimiento  
de la agricultura industrial comentó:  
Tal como lo constata el sr. Felipe Vanegas del  
ejido de San Antonio Tecómitl, quien desde  
hace 20 años tiene una parcela agroforestal:  
paraje denominado “La Era”, heredada por  
sus abuelos. En esta parcela se siembran  
árboles de manzanos, duraznos, olivos,  
Pues yo creo que sí, incluso hasta los  
pastizales ya como que disminuyeron…  
Yo cuando fui niño, cuando estuve  
cuidando allá en el campo, había unos  
árboles  
piñoneros,  
maguey  
pulquero,  
pastizales  
que  
hasta  
parecían  
encinos, capulín, tejocote, granadas, limón,  
plantas polinizadoras etc., además de tener  
animales de granja, y de producir huevo, miel  
y sus propios insumos:  
colchoncitos, ahora ya no, ya no se da así  
de grande el pasto. Sí. Pues había mucho  
conejo, muchos pajaritos, hasta víboras  
había más, y ahora ya no hay tantas. Eso  
está muy…También por la agricultura, el  
Actualmente contamos con una marca  
registrada que se llama La Era- Oliv,  
para la parte de producción de jugos,  
además de contar con tabla nutricional,  
código de barras, con etiqueta…  
entonces esa es en la parte de la manzana  
que se transforma ya en jugo… Hay  
algunos programas de la Ciudad de  
crecimiento3.  
(Armando  
Estriol,  
ejidatario, entrevista Argueta, febrero,  
2025)  
Aunque hay un cierto reconocimiento de las  
afectaciones a sus parcelas, causadas por el  
3
Entrevista a Armando Damián Estriol, ejidatario de San  
Salvador Cuauhtenco  
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México como el Altépetl, que si apoyan  
al campo nuestros proyectos  
comunitarios (Felipe Vanegas, entrevista  
Argueta, febrero 2025)  
rentabilidad  
sobre  
la  
sustentabilidad,  
y
degradando ecosistemas críticos para las  
especies endémicas en detrimento de los  
servicios ecosistémicos y la calidad de vida  
de los pobladores.  
Este modelo, tal como explica el sr. Felipe  
promueve la biodiversidad y la conservación  
del suelo, evitando agroquímicos y utilizando  
abonos orgánicos, “es necesario que regresen  
las especies y para eso hay que generar  
bosque… El problema es que el mismo  
gobierno y muchos de sus programas que  
traen… ¿Sabes qué?, pues solo piden  
producir, producir, producir, pero, pues, estás  
dejando atrás lo importante, eso la generación  
de bosque” (Entrevista, Argueta, febrero  
2025)  
Sin embargo, los esfuerzos locales, como los  
de la Brigada de Monitoreo Biológico,  
orientados a la reforestación y educación  
ambiental, los comuneros y jornaleros que  
fortalecen su Asamblea comunitaria y la  
relación simbólica con la tierra y las prácticas  
agrícolas tradicionales como la Milpa, así  
como el caso de la parcela agroforestal del sr.  
Felipe Vanegas, demuestra que los sistemas  
agroforestales pueden coexistir con la  
biodiversidad, generando prácticas híbridas  
que integren aspectos ecológicos y sociales  
(Ortega-Álvarez et al., 2021), sin olvidar la  
dimensión cultural como un elemento  
dinámico, en el que convergen saberes  
tradicionales e innovaciones, contribuyendo  
a la construcción de nuevas identidades, la  
resignificación y re-territorialización del  
territorio.  
Desde esta perspectiva desarrollista “la  
degradación ambiental se manifiesta como  
síntoma de una crisis de civilización,  
marcada por el modelo de modernidad regido  
bajo el predominio del desarrollo de la  
tecnología por encima de la naturaleza” (Leff,  
2019, p. 19). El Programa de Fomento a las  
Actividades Rurales, Agropecuarias y de  
Comercialización de la Ciudad de México,  
promueve los monocultivos, sobre todo de la  
avena forrajera, pues entre 2012 y 2018, se  
sembraron en “Milpa Alta más de mil 450  
hectáreas, con una producción de 22 mil 204  
toneladas, con un valor de 16 millones 653  
mil pesos” (SEDEREC, 2016).  
Reflexiones finales  
En la Ciudad de México perviven dos tipos  
de desarrollo; el desarrollo positivista  
neoliberal que mide el progreso en la  
urbanización, industrialización del campo y  
las necesidades del mercado global, y un  
desarrollo alternativo, promovido por los  
pueblos originarios que resisten en las  
alcaldías semirrurales de Milpa Alta,  
Xochimilco y Magdalena Contreras, en las  
que siguen existiendo tierras comunales y  
ejidos, y con estos, prácticas ancestrales y  
formas de organización político-cultural  
comunitaria.  
Aunque los monocultivos han demostrado su  
ineficacia, a través de muchos programas  
sociales  
gubernamentales  
se  
siguen  
impulsando, con lo que conlleva, la  
deforestación de grandes extensiones de  
bosque, el uso de plaguicidas y agroquímicos  
y la implementación de cultivos ajenos a la  
región, sólo porque representan un gran  
negocio. La urbanización, industrialización y  
la agricultura comercial son expresiones del  
extractivismo urbano y la racionalidad  
económica neoliberal que prioriza la  
Estas dos perspectivas de desarrollo se ven  
expresadas  
en  
diferentes  
formas  
de  
relacionarse con la naturaleza: desde la  
68  
ciencias Sociales  
CON  
Año 18, nº 34, junio 2026  
mirada neoliberal a la tierra se le considera  
un bien geoestratégico, susceptible para el  
extractivismo, se le cosifica y se le utiliza  
como una mercancía. Para los pueblos nahuas  
de la ciudad, en cambio, la tierra es  
aprehendida desde su cosmovisión como una  
madre que los protege y alimenta a todas las  
especies que la cohabitan, de ahí el interés de  
muchos habitantes de proteger el ecosistema  
del gorrión serrano, y demás especies, en  
peligro de extinción.  
programas de educación ambiental con  
enfoques interdisciplinarios que integren  
dimensiones  
ecológicas,  
económicas,  
culturales y sociales.  
Es indispensable diseñar políticas públicas  
integrales que articulen el desarrollo  
económico con la conservación ambiental,  
incorporando activamente a las comunidades  
en estrategias educativas y de manejo  
sustentable. En este contexto, vale la pena  
implementar programas de sensibilización  
ambiental, especialmente aquellos diseñados  
e impulsados por las propias comunidades,  
como la realizada por la Brigada de  
Monitoreo Ambiental de Milpa Alta, en los  
que se incluye niños y jóvenes, como  
Como se pudo analizar en este artículo, estos  
dos pensamientos divergentes se ven  
representados  
en las Políticas públicas  
ambientales y de conservación, así como en  
las políticas de apoyo al campo que pueden  
ir  
encaminadas  
a
generar  
impulsos  
estrategia  
clave  
para  
fomentar  
la  
agropecuarios para fortalecer a la comunidad  
y sus prácticas tradicionales de cultivo, pero  
que la gran mayoría, van de la mano del  
mercado promoviendo monocultivos de  
productos comerciales en detrimento del  
medio ambiente, el suelo de conservación,  
los recursos hídricos, y a la larga, la soberanía  
alimentaria de los pueblos originarios.  
conservación, el cuidado y el orgullo por su  
territorio a contracorriente al denominado  
envejecimiento del campo y sus actores.  
Con este artículo se buscó contribuir al  
debate sobre la viabilidad de modelos de  
desarrollo rural sostenible, subrayando la  
urgencia de políticas públicas que integren  
criterios ecológicos, agrarios y sociales en la  
gestión colectiva del territorial, resaltando la  
importancia de fortalecer el diálogo  
intercomunitario desde una perspectiva  
intercultural, promoviendo incentivos como  
los pagos por servicios ambientales a los  
La expansión agrícola comercial y el uso de  
agroquímicos han acelerado la degradación  
de los pastizales naturales de Milpa Alta,  
afectando directamente a las especies que  
dependen de estos ecosistemas. Aunque la  
agricultura comercial ha logrado insertarse en  
mercados globales, no necesariamente ha  
favorecido la conservación ni el desarrollo  
local, siendo en muchos casos un factor de  
pérdida de biodiversidad, identidad y  
soberanía alimentaria. Frente a esto, es  
importante abordar la crisis ambiental desde  
una perspectiva biocultural, en la que la  
conservación del territorio se conciba como  
fundamento del desarrollo rural sostenible,  
fortaleciendo los modelos agroecológicos y  
ejidatarios  
que  
cuidan  
el  
suelo  
de  
conservación y a las especies endémicas, así  
como el manejo del territorio su cuidado y  
reciprocidad, tal como lo han venido  
haciendo por generaciones los pueblos  
nahuas de Milpa Alta.  
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